Creo que el primer año es un poco locura, sobretodo los primeros meses que son como un intento de adaptación continua a algo que cada vez que sales del preparador te planteas dejar, o incluso cada vez que cruzas la puerta de entrada a la academia. Pero ahí sigues, semana a semana acudiendo puntual a tu cita con el prepa. Pasan los meses, pasa el primer año, y llega el segundo...
Si me permitís analizar estos 24 meses como opositora diré en primer lugar: ¡guaaauuu! No sé si por lo duro del camino, porque a veces me vi incapaz de continuar y por el contrario lo hice, no sé si por lo que queda, o por las experiencias adquiridas... el caso es que no sé por qué pero guaaaauuuuuuuuuuuuuuuuuuuu.
Y es que nadie me dijo lo difícil que iba a ser, ni lo que costaría decir NO a mil planes, ni aquella mañana que no te centras, ni cómo sería ese sentimiento de culpabilidad cuando el día no cunde lo que debiera...
Pero tampoco me hablaron de lo que iba a crecer como persona, ni de toda la gente que iba a encontrar por el camino (especialmente a mis opositoras locas de wasap que escriben 1000 mensajes al día y que me levantan con fotos dejémoslo en "motivadoras" ;)), ni de lo que aprendes de ti misma...
Simplemente un día de Verano me apunté al curso de Inspección y todo cambio.
Anna me dijo justo ayer, y es totalmente cierto, que el opositor debe ponerse una fina pero contundente capa de aceite y ¡que todo se la resbale! Y prometo aplicarlo cada día un poquito mejor. Porque este camino no es fácil y el hecho de aislarte cuesta. Cuesta porque en primer lugar, el resto del mundo no se aísla, obviamente continua con su vida. Sin embargo para ti los días tienen horario y rutina. Y eso último es lo más importante junto a la constancia. Tu jornada laboral es de 8-10 horas estudiando y punto. Las poquitas restantes exprímelas, al menos de cuando en cuando, para que al día siguiente te levantes con la mayor de las sonrisas y comiéndote los temas. Eso es básico, debes saber que el ocio también es ocio. No se estudia, no se piensa, sólo se disfruta. Y aplícate esto opositor@ porque llegados los meses previos a convocatoria has de saber mantener la calma.
Y es que la oposición también es una lucha continua con tu cabeza. Los pensamientos positivos frente a los negativos. Es fundamental tener la cabeza fría y pensar que puedes lograrlo. Que no sabes en que momento pero aprobarás. Y entonces si que me voy a reír de todos estos años.
También tengo que dar las gracias a mi familia porque cierto es que mi humor a veces se torna de pronto jajaja, o que les pego un revés porque tuve un día regular de estudio, o mil cosas que ellos no comparten directamente pero si indirectamente, y me entienden. Más o menos lo hacen =) con sus mensajes de buenos días y buenas noches, un regalito inesperado de ánimo, una visita sorpresa, un tupper de comida casera, unas magdalenas sin leche... Gracias y más gracias por acompañarme sin ni siquiera haberlo elegido. Porque para ti es duro pero para ellos también, no lo olvides. Como me dijo una profesora: "toda tu familia oposita contigo".
Ah! Y no puedo dejar de incluir a los protas de esta historia junto a mi:
Y por último, a ti, un millón de gracias por acompañarme en esta locura =)



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